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Revista online a.Verare



Presentación

¿Por qué hemos pensado una revista de psicoanálisis y cultura online? Tal vez podría ser un buen lugar de encuentro…
Los avatares de una vida pueden llevarnos a saborear diferentes cafés: “interminables” si nos reunimos en algún barcito de la Argentina, “cheverísimos” si el encuentro es costeño… en el caribe colombiano o “ristretti” si nos encontramos sobre las tierras de los antiguos ítalos.

Si hemos partido desde Italia ¿por qué no hacerlo en buena compañía? Dante escribe sobre las puertas del infierno: “Dejen, los que aquí entran, toda esperanza” (@).

El Infierno, exuberante de personajes antiguos y actuales a la vez, nos posibilita entrar, en las características más serias de la falta, la cual, parece decirnos el autor, se repite eternamente, por lo tanto, esa frase inaugural, llega como una invitación: Dejen afuera toda esperanza, es decir, la fe de que las cosas puedan cambiar por sí solas… pero igual entren, entren… es necesario atravesar el mal para llegar al bien… para saber que existe realmente otra oportunidad para rever las estrellas…
No es casual que cada canto de la Divina Comedia concluya con estas palabras: “Y entonces salimos a rever las estrellas”.

Con fuerte empeño podríamos ser capaces de seguir las enseñanzas de Dante a través de la voz de su amado Virgilio: para cambiar es necesario dejar afuera desconfianza y cobardía: para poder emprender un viajo se requiere confianza y coraje… y
decisión para llegar hasta… dentro de las secretas cosas.
Coraje para entender por qué Paolo y Francesca estaban tan interesados en leer los amores de Lancelot y Ginebra en Lanzarote, y continuar con el descenso para enterarnos de los poderes políticos que traicionan, como en el caso del conde Ugolino della Gherardesca de Pisa. Últimas circunferencias del infierno, es inevitable atravesar el desierto prisionero de las lluvias de fuego y los llanos con el hielo de los traidores. Esto nos dará la posibilidad de reconocer a los máximos exponentes del deterioro humano… y además podríamos acercar, a estas zonas, a los que se traicionan así mismos… retenidos por algún gusto espurio, no se han atrevido a traspasar las puertas que los podría haber llevado hacia las propias verdades. Ellos, al contrario, perseveran… “perdidos en una selva oscura”.

Puede
reforzar su constancia quién tenga el coraje de atravesar las aguas del río Stige, sin pretensiones de que el pasaje sea definitivo, pensando, con mayor firmeza, que ese viaje es un ir y venir tantas veces como sean necesarias… para posibilitar al deseo que habite con fuerza… lo decía Lacan: “no me canso de hacer el pase”…

Aquel que se aventure podría alcanzar ese orden que la verdad propicia, dejándose guiar por algún “admirado maestro”, sostén de una función paterna, como la de Virgilio, la cual facilita transitar los “caminos duros y salvajes” que haya que transitar, para poder así recuperar, cada uno, “la justa vía”…
Dejando atrás “sensiblerías y vaguedades”, diría Jorge Luis Borges(*), para poder “mitigar los excesos barrocos”, y poder encontrarse con “los amaneceres, el centro y la serenidad”.

El logotipo de a.Verare está formado por tres círculos, aquellos del nudo Borromeo, donde Real, Simbólico e Imaginario, anudan al objeto causa del deseo, la petit “a”. Fórmula lacaniana, que da cuenta de la constitución subjetiva. Al centro una escultura, que bien podría representar algo de las fisuras que la vida nos propone…

“a.Verare”, “Avverare”, del italiano traduce: cumplirse, realizarse. Rendir, restituir, volver verdadero, real. Así, acordamos jugar con una palabra que permitiese, del deseo (“a”) una realización…

De la misma forma, se puede seguir jugando con las palabras: “avvero”, “vero”: verdadero, real, genuino, acertado, afianzado, bueno, cierto, sincero, histórico, veraz, verdad, vivo…

La intención es que, trabajos que llegan desde diferentes áreas del saber, y desde diferentes lugares, puedan reunirse en esta Revista online.
“a.Verare” es un espacio independiente, del cual parte una invitación para crear juntos, algunas preguntas, encrucijadas, experiencias, intercambios y debates… en formato digital.
Artículos, preguntas, entrevistas, reflexiones… desde diferentes campos del saber: Arte, Psicoanálisis, Medicina, Filosofía, Historia, Educación… ¿qué pueden decirnos?
Desde el Atlántico meridional, donde el tango se hace pampero y el “mate” acompaña las lecturas agitadas de la cultura Argentina, siguiendo por el mar Caribe alegre, señorial, musical, actual y colonial… hasta llegar al Mediterráneo que aún hoy recibe el amor de Scilla y Glauco para calmar, por unos minutos, los dolores ineluctables de la muerte.
Encuentros y desencuentros, diálogos interculturales donde escribir, reflexionar… sobre los síntomas que están indicando algo de lo qué está sucediendo en la polis de hoy…
Marcas de una cultura, retazos de una civilización que vive.

Sabemos que el psicoanálisis es una experiencia que inicia con Freud, quién, gracias a su deseo, a la seriedad de sus investigaciones, a su esfuerzo y al de sus discípulos, ha ganado y sostenido un prestigio, que ni el más furibundo de sus detractores ha logrado frenar, ampliando así su trayectoria con el aporte ineludible de Lacan.
La intención es que este espacio no sea sólo el punto de encuentro entre colegas: gracias a Internet la posibilidad de expandir las discusiones, compartir las dificultades, deleitarse con las sorpresas de un hallazgo, se multiplican. Red abierta entre naciones y a las diversidades de experiencias, con el objetivo común de poder compartir lo que se está trabajando. Procesos de investigación, forjando intercambios productivos, arrojando una atarraya capaz de pescar anhelos, los de cada uno, enunciados en la propia lengua, en cada latitud. Anudando hilos de reflexión… pues, “Nada me complacería más si esa aventura solitaria pudiera tener alguna utilidad no sólo para el aprendizaje de este oficio de las letras, sino para el de todos los oficios de las artes” (#).

Una cordial bienvenida

Eva Gerace






Agradecimientos

La complicidad con el otro puede propiciar, también, un trabajo divertido. Para que a.Verare comience a remontar vuelo por el espacio celeste necesitó de la generosa colaboración de algunos amigos: en la diagramación del sitio la creatividad de Matías Sebastián Crolla; en el cuerpo que representase los avatares de una vida, la escultura de la artista plástica Patricia Gerace; en el juego de letras que conformasen un nombre, las fabulaciones con Francesco Idotta; y además, deseamos adelantar nuestros agradecimientos a cada uno de los colaboradores que darán vida a esta revista online.


















(@) Infierno, Canto tercero

"Por mí se va a la ciudad sufriente,
por mí se va al eterno dolor,
por mí se va a la perdida gente.

"Justicia movió a mi alto creador,
me hizo la divina potestad,
la sabiduría suma y el primer amor.

"No hubo antes de mí cosa creada,
sino las eternas, y yo eterno vivo;
dejen toda esperanza los que entran."

Estas palabras de color oscuro
vi escritas en lo alto de una puerta;
y dije: "Maestro, su sentido es duro".

Y él a mí, como persona cauta:
"Te conviene aquí dejar todo recelo;
toda cobardía matar aquí conviene.

"Hemos llegado al sitio que te he dicho,
en el que verás a la gente dolorosa
que ha perdido el bien del intelecto."

Y después que su mano sobre la mía puso,
con alegre rostro que me confortó,
me llevó dentro de las secretas cosas”.

Divina Comedia, Dante Alighieri






(*) Fervor de Buenos Aires (1923). Prólogo a la edición de 1969

No he reescrito el libro. He mitigado sus excesos barrocos, he limado asperezas, he tachado sensiblerías y vaguedades y, en el decurso de esta labor a veces grata y otros veces incómoda, he sentido que aquel muchacho que en 1923 lo escribió ya era esencialmente ¿qué significa esencialmente?- el señor que ahora se resigna o corrige. Somos el mismo; los dos descreemos del fracaso y del éxito, de las escuelas literarias y de sus dogmas; los dos somos de Schopehauer, de Stevenson y de Whitman. Para mí, Fervor de Buenos Aires prefigura todo lo que haría después. Por lo que dejaba entrever, por lo que prometía de algún modo, lo aprobaron generosamente Enrique Díez-Canedo y Alfonso Reyes.

Como los de 1969, los jóvenes de 1923 eran tímidos. Temerosos de una íntima pobreza, trataban, como ahora, de escamotearla bajo inocentes novedades ruidosas. Yo, por ejemplo, me propuse demasiados fines: remedar ciertas fealdades (que me gustaban) de Miguel de Unamuno, ser un escritor español del siglo XVII, ser Macedonio Fernández, descubrir las metáforas que Lugones ya había descubierto, cantar un Buenos Aires de casas bajas y, hacia el poniente o hacia el sur, de quintas con verjas.
En aquel tiempo, buscaba atardeceres, los arrabales y la desdicha; ahora, las mañanas, el centro y la serenidad.

Jorge Luis, Borges
Buenos Aires, 18 de agosto de 1969.






(#) Gabriel García Márquez: Manual para ser niño.

“Aspiro a que estas reflexiones sean un manual para que los niños se atrevan a defenderse de los adultos en el aprendizaje de las artes y las letras. No tienen una base científica sino emocional o sentimental, si se quiere, y se fundan en una premisa improbable: si a un niño se le pone frente a una serie de juguetes diversos, terminará por quedarse con uno que le guste más. Creo que esa preferencia no es casual, sino que revela en el niño una vocación y una aptitud que tal vez pasarían inadvertidas para sus padres despistados y sus fatigados maestros. Creo que ambas le vienen de nacimiento, y sería importante identificarlas a tiempo y tomarlas en cuenta para ayudarlo a elegir su profesión. Más aun: creo que algunos niños a una cierta edad, y en ciertas condiciones, tienen facultades congénitas que les permiten ver más allá de la realidad admitida por los adultos. Podrían ser residuos de algún poder adivinatorio que el género humano agotó en etapas anteriores, o manifestaciones extraordinarias de la intuición casi clarividente de los artistas durante la soledad del crecimiento, y que desaparecen, como la glándula del timo, cuando ya no son necesarias. Creo que se nace escritor, pintor o músico. Se nace con la vocación y en muchos casos con las condiciones físicas para la danza y el teatro, y con un talento propicio para el periodismo escrito, entendido como un género literario, y para el cine, entendido como una síntesis de la ficción y la plástica. En ese sentido soy un platónico: aprender es recordar. Esto quiere decir que cuando un niño llega a la escuela primaria puede ir ya predispuesto por la naturaleza para alguno de esos oficios, aunque todavía no lo sepa. Y tal vez no lo sepa nunca, pero su destino puede ser mejor si alguien lo ayuda a descubrirlo. No para forzarlo en ningún sentido, sino para crearle condiciones favorables y alentarlo a gozar sin temores de su juguete preferido. Creo, con una seriedad absoluta, que hacer siempre lo que a uno le gusta, y sólo eso, es la formula magistral para una vida larga y feliz. Para sustentar esa alegre suposición no tengo más fundamento que la experiencia difícil y empecinada de haber aprendido el oficio de escritor contra un medio adverso, y no sólo al margen de la educación formal sino contra ella, pero a partir de dos condiciones sin alternativas: una aptitud bien definida y una vocación arrasadora. Nada me complacería más si esa aventura solitaria pudiera tener alguna utilidad no sólo para el aprendizaje de este oficio de las letras, sino para el de todos los oficios de las artes”.

Fuente: Ciudad Seva de Luis López Nievas. http://www.ciudadseva.com/ Posted by Esteban Pinotti